domingo, 18 de junio de 2017

Alcalinidad, la llave de la salud - Caminos al Ser


 Alcalinidad, la llave de la salud 

Limón

Muchos desconocen el significado de alcalinidad, como concepto opuesto a acidez. Incluso este término se interpreta en forma muy limitada, asociado sobre todo al clásico ardor estomacal o a los reflujos ácidos. Sin embargo, no es exagerado afirmar que la adecuada comprensión -y la posterior corrección- de la acidificación orgánica, serviría para resolver la mayor parte de los grandes problemas que afligen a la salud pública. Estos conceptos han sido científicamente demostrados por grandes investigadores de nuestro siglo y utilizados desde tiempos remotos en la medicina oriental. Este texto intenta explicar la problemática, procurando la imprescindible toma de conciencia y la propuesta de sencillas correcciones caseras, al alcance de todos.

Para comenzar, conviene explicar lo que significa acidez y alcalinidad. Estos dos términos responden a la forma de clasificar la reacción de cualquier elemento, sobre todo en medios líquidos. El grado de acidez o alcalinidad se mide a través de una escala de pH (potencial de hidrógeno), que va de 0 (extremo ácido) a 14 (extremo alcalino), ubicándose en el centro (7) el valor neutro. O sea que entre 0 y 7 tenemos valores de acidez y de 7 a 14, de alcalinidad. Esto no quiere decir que lo ácido sea "malo" y lo alcalino "bueno", dado que ambos se necesitan y se complementan en las reacciones químicas. Por ello se habla de equilibrio o balance. En medicina oriental, lo ácido se clasifica como yin y lo alcalino como yang, siendo deseable la tendencia al equilibrio entre los extremos.

Dado que la química corporal genera infinidad de reacciones y exigencias específicas, intentaremos comprender aquí como funciona el mecanismo base del equilibrio ácido-alcalino a nivel celular. Los trillones de células que componen nuestro organismo, necesitan alimentarse, eliminar residuos y renovarse constantemente. A fin de satisfacer esta exigencia vital, la sangre cumple dos funciones vitales para el correcto funcionamiento celular: llevar nutrientes (sobre todo oxígeno) y retirar los residuos tóxicos que genera la transformación (metabolismo) de dichos nutrientes. A nivel celular se produce una especie de combustión interna, que libera calor corporal. Los residuos que se originan en este proceso de combustión, son de naturaleza ácida y deben ser evacuados del organismo mediante la sangre, a través de las vías naturales de eliminación (hígado, riñones, pulmones, piel).

Para cumplir eficazmente dicha tarea, y por otra cantidad de razones orgánicas, el plasma sanguíneo debe mantener a ultranza un ligero nivel de alcalinidad. El pH de la sangre puede oscilar en un estrecho margen: entre 7,35 y 7,45 ("arriba de siete", significado de una popular marca de gaseosas que muchos asocian, erróneamente como veremos luego, con la salud). Al transgredir estos límites, la sangre pierde capacidad de almacenar oxígeno en los glóbulos rojos y también pierde eficiencia en la tarea de eliminación de los residuos celulares. En pocas palabras, la sangre no nutre y no limpia las células, génesis profunda de cualquier enfermedad. Para dar una idea del estrecho margen de maniobra del pH sanguíneo, digamos que al descender de 7 se produce el coma diabético y la muerte.

Cuando se incrementa el nivel de acidez sanguínea, varios mecanismos buscan reestablecer este vital equilibrio. En todos los casos se requiere la suficiente presencia de bases (álcalis) que neutralicen los ácidos. O sea que un eficiente metabolismo celular exige un constante flujo de sustancias alcalinas, con el fin de poder neutralizar los ácidos provenientes del alimento y del metabolismo celular.

En primera instancia, y como mecanismo más simple, la sangre debe obtener suficientes bases de los alimentos. En caso de carencia (tanto por exceso de ácidos circulantes como por deficiencia nutricional de bases), la sangre echa mano a dos mecanismos de emergencia para preservar su equilibrio. Uno consiste en derivar ácidos, depositándolos en los tejidos a la espera de un mayor aporte alcalino. Esto genera reuma, problemas circulatorios, afecciones de piel, etc. El otro mecanismo es recurrir a su reserva alcalina: las bases minerales (calcio, magnesio, potasio) depositadas en huesos, dientes, articulaciones, uñas y cabellos. De este modo, la sangre se convierte en un "saqueador" de la estructura orgánica, con el único objetivo de restablecer el vital equilibrio ácido-básico que permite sostener el correcto funcionamiento orgánico.

Esta lógica funcional es la homeostasis orgánica, que significa "mantener la vida generando el menor daño posible". Para el organismo, una menor densidad ósea no significa peligro para la vida, pero sí un pH ácido en la sangre. Así funciona el mecanismo de la descalcificación y la desmineralización. Los huesos ceden calcio en forma de sales alcalinas, se hacen frágiles y hay osteoporosis; las piezas dentales se fisuran con facilidad y surgen caries; las uñas muestran manchas blancas y se toman quebradizas; las articulaciones degeneran y hay artrosis; el cabello se debilita y se cae; se advierten lesiones en las mucosas, piel seca, anemia, debilidad, problemas digestivos, afecciones de vías respiratorias, infecciones, sensación de frío, etc.

Normalmente no se asocian estos síntomas con la acidez. Un ejemplo es la osteoporosis, clásica enfermedad de acidificación. Sin embargo se la combate inadecuadamente con alimentos (por ejemplo con lácteos) que, por su aporte ácido, agravan el problema. Otro ejemplo es la anemia, cuadro que consiste en la baja capacidad de los glóbulos rojos para suministrar el oxígeno adecuado a los tejidos del cuerpo. Como vimos, esto es consecuencia de la acidificación sanguínea. El sentido común nos indica que frente a osteoporosis y anemia, lo correcto es atacar la causa profunda del problema: alcalinizar el organismo para neutralizar su acidez.

De lo visto, podemos concluir que para permitir el normal trabajo de la sangre y las células, debemos ser cuidadosos en el aporte que realizamos a nuestro cuerpo a través de los alimentos que ingerimos. Por un lado tratando de evitar alimentos (y situaciones, según veremos más adelante) acidificantes, y por otro incrementando la provisión de bases a través de una mayor ingesta de alimentos alcalinizantes. Todo esto complementado por un buen aporte de oxígeno, a través del necesario movimiento, y un correcto funcionamiento de los órganos depurativos encargados de eliminar los ácidos.

La orina como indicador

Dado que los ácidos en exceso son eliminados a través de los riñones y la orina, tenemos allí un modo simple y preciso de verificar que está sucediendo en nuestro organismo. Este método de verificación fue descubierto por el científico húngaro Erik Rucka y desarrollado por la Dra. Catherine Kousmine, investigadora suiza, creadora de un sistema terapéutico basado en la alimentación natural. "Una persona sana y bien equilibrada, que recibe suficiente cantidad de sustancias alcalinas en su alimentación -nos dice la Dra. Kousmine en el libro "Salve su cuerpo!"- tendrá en la segunda orina de la mañana un pH ligeramente alcalino, idéntico al de la sangre. La primera orina no sirve para el control por ser naturalmente ácida, ya que el reposo nocturno sirve para que los riñones eliminen los productos ácidos de desecho". El sistema para verificar este valor es sencillo y se basa en el simple uso de tiras de papel reactivo. Al contacto con unas gotas de orina, el color del papel nos brinda de inmediato el valor.

"Si el control de la segunda orina del día nos da valores próximos a 5 y no ha habido esfuerzo físico de por medio (el ácido láctico también se elimina por la orina), quiere decir que el cuerpo está sufriendo una acumulación anormal de sustancias ácidas o carencia de bases (calcio, magnesio, sodio). Aquí pueden aparecer manifestaciones tan variadas como palidez, dolor de cabeza, dolores reumáticos, neuralgias; todos síntomas que desaparecen en breve tiempo y sin uso de analgésicos, con el simple aporte de sustancias alcalinas (citratos o bicarbonatos). La permanencia en valores cercanos a pH 5 está también relacionada con una constante sensación de cansancio injustificado o la aparición de momentos de debilidad improvisa, en los cuales uno se siente completamente vacío. Por cierto nuestra vida moderna es muy sedentaria, tiene poca oxigenación y esta basada en una alimentación muy pobre en bases. Por ello es muy fácil sufrir malestares debido a la acumulación de sustancias ácidas. Si hemos pasado un período de excesiva tensión o hemos estado enfermos, el organismo acumula una gran cantidad de sustancias ácidas y para eliminarlas lleva tiempo. A mí me ha sucedido que luego de un período de excesivo trabajo me ha llevado más de un año hacer retornar la orina al valor normal. El control del pH urinario y su normalización, debe formar parte integrante del plan terapéutico de todo tipo de enfermedad crónica". 

Además de saber que sucede con nuestra alimentación, este sistema permite monitorear otros aspectos importantes de nuestro equilibrio corpóreo. "Me ha sucedido -dice la Dra. Kousmine- que luego de cinco horas de intenso trabajo en un ambiente poco aireado, el pH era cercano a 5. Pero luego de un paseo de una hora en un parque arbolado, el pH volvía a su valor normal, siendo que estaba ayunando y por tanto no aportaba bases a través del alimento. El resultado fue una sensación de mayor bienestar. Esto significa que una mejor oxigenación permite quemar los ácidos orgánicos, convirtiéndolos en anhídrido carbónico, eliminado luego por los pulmones". Estos conceptos demuestran la incidencia de factores externos a la alimentación (estrés, campos electromagnéticos, contaminación ambiental, sedentarismo, etc.) como causa suplementaria de acidificación orgánica. También pone en evidencia la importancia de la actividad física, no solo para quemar grasas, sino como eficaz complemento de una alimentación alcalinizante.

Visiones pioneras

Según los estudios del Dr. Ragnar Berg -médico sueco fallecido en 1956, pionero en la investigación de la alimentación alcalinizante- un 85% de nuestra dieta debe estar compuesta de elementos ricos en bases (de los cuales una parte debe estar en estado crudo) y sólo un 15% debería estar reservado a los alimentos acidificantes. Si bien Berg combatía los procesos de acidificación con preparados de sales alcalinas y citratos, sostenía que la mejor terapia era la de jugos frescos de frutas y verduras.

Este hecho resulta fácilmente comprobable cuando realizamos un día de ayuno bebiendo solamente jugos de frutas. Al día siguiente sentimos una sensación de alivio general en todo el organismo, ya que estamos permitiendo el proceso de purificación de los residuos ácidos, gracias al aporte exclusivo de bases.

El Dr. Berg determinó que las verduras silvestres poseen mayor cantidad de sales alcalinas que las de cultivo. Esto ha sido confirmado por estudios franceses y alemanes, que demuestran una disminución de estos valores (y de otros nutrientes importantes), inversamente proporcional al aumento del uso de abonos químicos. Ello se debe a la disminución de minerales alcalinos y a la presencia de residuos ácidos. También se ha probado experimentalmente que la fruta madurada artificialmente (en cámara) deja de comportarse como alcalinizante en el organismo. Son comprobaciones científicas de la involución cualitativa de la producción industrializada de nuestros alimentos.

William Howard Hay, creador de la dieta Hay que se popularizó en los años 30, sugería una proporción en volumen del 20% en alimentos acidificantes y 80% en alcalinizantes. Arnold Ehret, propulsor de la dieta cruda, sugería eliminar todos los alimentos acidificantes. Paavo Airola, naturópata europeo, sostenía que necesitamos ambos tipos de alimentos, en sintonía con el concepto de balance yin-yang de los orientales.

En nuestro ámbito, el médico rosarino Samuel Sack hizo un aporte interesante al tema del equilibrio ácido-básico, desarrollando una técnica de remojo de alimentos ácidos en soluciones alcalinas (caldo de repollo blanco o agua bicarbonatada). Su sistema se basa en las propiedades alcalinizantes y neutralizantes de ácidos del repollo blanco. Estas virtudes se encuentran mayormente en el repollo crudo y en el agua de su cocción. El remojo de los alimentos en caldo de repollo no altera su calidad ni su sabor, sino por el contrario, facilita su asimilación y transformación en el organismo, influyendo positivamente en el equilibrio ácido-básico. Al hervir, el repollo libera álcalis que pasan al agua y el proceso de neutralización de los alimentos sumergidos en ella se realiza en forma directa.

Este sistema resulta muy útil para personas que realizan una transición de una dieta "normal"a una dieta alcalinizante. A través del repollo (o el agua bicarbonatada) puede neutralizarse gran parte de la componente ácida de quesos, manteca, legumbres, aceites y huevos. Sack sugería usar agua de repollo (o introducir una hojita de repollo) en la preparación de salsas, cocción de pastas, huevos, legumbres y verduras (sobre todo acelga, espinaca y remolacha), así como en el remojo de legumbres, frutas secas y carnes (ver recuadro). También el Dr. Sack recomendaba agregar apenas una hojita de repollo crudo a las ensaladas (en exceso produce gases), desaconsejando en cambio el consumo del repollo hervido.

Alimentos alcalinizantes

Alimentos alcalinizantes y acidificantes

Veamos que se entiende por alimentos acidificantes y alcalinizantes. Nuestros nutrientes (como todos los elementos de la naturaleza) tienen distintos grados de acidez o alcalinidad. El agua destilada es neutra y tiene un pH 7. Básicamente todas las frutas y verduras resultan alcalinizantes. Si bien la fruta tiene un pH bajo (o sea que resulta ácida), debemos evitar una generalizada confusión: no es lo mismo la reacción química de un alimento fuera que dentro del organismo. Cuando el alimento se metaboliza, puede generar una reacción totalmente distinta a su característica original. Es el caso del limón o de la miel. Ambos tienen pH ácido, pero una vez dentro del organismo provocan una reacción alcalina. Distinto es el caso de las células animales. Tanto la desintegración de nuestras propias células como la metabolización de productos de origen animal, dejan siempre un residuo tóxico y ácidoque debe ser neutralizado por la sangre.

Así vemos la diferencia básica entre un alimento de reacción ácida (que obliga a robar bases del organismo para ser neutralizado) y un alimento de reacción alcalina (que aporta bases para neutralizar excesos de acidez provocados por otros alimentos o por los propios desechos orgánicos del cuerpo). A fin de servir como referencia didáctica, veamos la tabla que expresa en grados de acidez o alcalinidad, la reacción metabólica de ciertos alimentos en el organismo humano. Esta información es muy interesante a título orientativo, pues nos permite comprender cómo funcionan ciertos alimentos en nuestro cuerpo.

ALIMENTOS DE REACCIÓN METABÓLICA ALCALINA

ALIMENTOS DE REACCIÓN METABÓLICA ÁCIDA

Pasa de uva

23,7

Panceta de cerdo

28,6

Porotos blancos

18,0

Pollo hervido

20,7

Almendras

12,0

Pavo asado

19,5

Dátiles

11,0

Carne de novillo

13,5

Remolachas

10,9

Maní

11,6

Zanahorias

10,8

Clara de huevo de gallina

11,1

Apio

8,4

Salmón fresco

11,0

Melón

7,5

Caballa fresca

9,3

Damascos

6,8

Galletitas crackers integrales

8,5

Pomelos

6,4

Nueces

8,4

Repollo

6,0

Pan de harina de trigo integral

7,3

Tomate

5,6

Queso de vaca

5,5

Limón

5,5

Ricota de vaca

4,5

Manzana

3,7

Manteca de maní

4,4

Zapallo

2,8

Pan de harina de trigo refinado

2,7

Nabo

2,7

Arroz blanco hervido

2,6

Uva fresca

2,7

Fideos refinados hervidos

2,1

Valores que indican grado de alcalinidad y acidez. Tabla elaborada por Bridges y modificada por Cooper, Barber y Mitchell

También los minerales juegan un rol importante en el comportamiento acidificante o alcalinizante de los alimentos y ello nos permite hacer una elección más consciente. Por lo general resultan acidificantes aquellos alimentos que poseen un alto contenido de azufre, fósforo y cloro. En cambio son alcalinizantes aquellos que contienen buena dosis de calcio, magnesio, sodio y potasio.

En general los cereales generan desechos ácidos al ser metabolizados: ácido sulfúrico, fosfórico y clorhídrico. Esto resulta más marcado en el trigo y el maíz (los indígenas americanos remojaban el maíz en agua de cal). El mayor contenido en minerales alcalinos hace que otros cereales resulten más alcalinizantes: mijo, cebada, quinoa, trigo sarraceno. El arroz integral es considerado como neutro en la dietética oriental. Por su parte las legumbres y las semillas son ligeramente acidificantes por su contenido proteico, aunque no todos por igual, con excepciones como las almendras y los porotos blancos, aduki y negros. Los lácteos son elementos acidificantes, aunque la leche fresca sin pasteurizar sea ligeramente alcalina. La pasteurización acidifica la leche y por tanto a todos sus derivados.

Mientras la dietología clásica y la ciencia de la alimentación no dan importancia o ignoran totalmente esta distinción, en una Nutrición Consciente es muy importante conocer la reacción de los alimentos. Además es importante manejar otros aspectos que tienen que ver con la preparación misma de las comidas. Por ejemplo: se ha demostrado que un 40-60% de los elementos minerales y un 95% de las vitaminas y bases se pierden en el agua de cocción de las verduras. Resulta entonces que el alto contenido de bases que poseen las verduras -y que resulta tan útil para el equilibrio sanguíneo- se desvaloriza. Incluso las verduras llegan a presentar naturaleza ácida cuando se tira el agua de cocción (clásico ejemplo de acelga o espinacas).

De allí la importancia del sistema oriental de cocer las verduras al vapor en cestas de acero o bambú, o sea sin que estén en contacto directo con el agua. También comprendemos el alto valor terapéutico de los caldos, que conservan todo el contenido alcalino de las verduras y que resultan tan equilibrantes en, enfermos y convalecientes.

Lamentablemente la acidosis (disminución de la reserva alcalina en la sangre) se está convirtiendo en una enfermedad social que provoca grandes problemas y que generalmente no se diagnostica. Sin embargo nadie se preocupa por advertir sobre el problema. Por el contrario, el bombardeo publicitario incita al consumo masivo de productos industriales, que resultan altamente acidificantes. Dejemos de lado (por lo obvio) carnes y hamburguesas, que muchas personas logran disminuir o evitar. Gaseosas basadas en azúcares refinados y compuestos acidulantes; bebidas alcohólicas, alimentos elaborados con cereales, grasas y azúcares refinados; lácteos industrializados y especialmente quesos; aditivos alimentarios, conservantes… forman un explosivo cocktail que se ingiere los 365 días del año, varias veces por día y en grandes cantidades.

Ácidos buenos y malos

Claro que no todos los ácidos son malos. En nuestros alimentos hay ácidos beneficiosos y otros perjudiciales. Entre los beneficiosos podemos citar a los frutales. El caso de los ácidos: cítrico, málico, tartárico, fumárico, etc. Estos ácidos orgánicos débiles, una vez metabolizados en el organismo se combinan con minerales (sodio, calcio, potasio) y dan lugar a sales minerales, carbonatos y citratos (elementos que tienen la capacidad de fluidificar y alcalinizar la sangre) o bien se oxidan en la sangre y son eliminados del organismo como anhídrido carbónico, activando a ventilación pulmonar. He aquí la explicación del efecto del limón, cuyo jugo ácido es utilizado para la hiperacidez de estómago. 

En cambio otros ácidos -como el oxálico, el benzoico, el tánico- pueden no ser tan buenos para el organismo. El oxálico (presente en acelgas, espinacas, cacao y remolacha), además de su acción acidificante, disminuye la absorción de calcio y daña los riñones. El ácido benzoico (presente en las ciruelas) está contraindicado en gota y reumatismo. El ácido tánico (café, té negro, vino tinto, fruta verde o poco madura) está acusado de precipitar la pepsina clorhídrica y bloquear o limitar la digestión de las proteínas. Esto no quiere decir que debamos rechazar las verduras citadas (sobre todo la alcalinizante remolacha), pero sí moderar el uso si se es propenso a la problemática citada.

Definitivamente nefastas para el organismo resultan las bebidas gaseosas, hoy omnipresentes en la cotidianeidad alimentaria. Los azúcares de por sí generan ácidos en su proceso metabólico (ácido acético). A ello se agregan los aditivos acidulantes (ácido fosfórico) y el ácido carbónico, generándose un cocktail dañino, que se potencia con los grandes volúmenes de consumo diario.

Párrafo aparte para los ácidos presentes en carnes, embutidos y lácteos (úrico, láctico, butírico, nítrico, sulfúrico). Como decíamos al principio, toda desintegración de células animales -de nuestro propio cuerpo o de alimentos animales- deja un residuo tóxico y ácido. Estos residuos, además de consumir bases para poder ser neutralizados en la sangre, deben ser luego eliminados del organismo. En la juventud, el buen funcionamiento de los órganos de eliminación (principalmente riñones y piel), hacen que los ácidos sean eliminados satisfactoriamente. Pero con el correr de los años, al acentuarse los efectos nocivos de la acidificación en el organismo, estos órganos pierden eficiencia.

Al no poder ser eliminados del organismo, el ácido úrico y otros residuos metabólicos de naturaleza ácida, son retenidos fundamentalmente por el tejido conjuntivo, así como por los huesos y cartílagos del cuerpo, con el objetivo de retirarlos del flujo sanguíneo y poderlos eliminar más adelante. Esto sirve de origen a dolencias tales como: artritis, artrosis, reumatismo, fibromialgia, enfermedades del corazón, de los nervios, ciática, alergias, eccemas, herpes, urticaria, asma, nefritis, hepatitis, cálculos, arteriosclerosis y un estado de enfermedad latente pronto a manifestarse.

Las consecuencias que tiene para la salud una acumulación persistente de residuos o escorias (que el organismo debería eliminar y no puede), son funestas. Según la naturaleza de cada persona, comenzarán a presentarse a corto plazo los primeros síntomas del padecimiento de una u otra enfermedad (signos de alarma), que variarán según cuales sean los tejidos u órganos afectados.

Una alimentación pobre en bases entorpece el normal proceso de combustión en los tejidos celulares, dando lugar a la formación de estos residuos de naturaleza ácida, muchos de los cuales no pueden ser eliminados por la orina. Aportando una alimentación rica en bases y/o disminuyendo el contenido proteico, posibilitamos una eliminación masiva de estos desechos, depurando así el organismo.

Todo esto nos permite comprender que aún una dieta que excluya la carne (vegetariana) puede no ser ideal y puede resultar acidificante si se consumen en exceso: huevos, quesos, legumbres, oleaginosas, cereales refinados, café, té, chocolate, gaseosas y azúcar blanca. En una clásica expresión que oímos de mucha gente, se puede advertir este involuntario pero grave error de concepto. "Pero si como sano; no como carne; como acelga hervida, un poco de queso, fideos, tomo té negro con galletitas y mermelada..." ¡¡¡O sea, todos alimentos acidificantes!!!

Para finalizar, debemos considerar otros perjudiciales ácidos no alimentarios, presentes en nuestra jornada cotidiana y que colaboran con la acidificación corporal. Nos referimos al ácido nicotínico del tabaco, el ácido acetilsalicílico de los analgésicos, el ácido clorhídrico que genera el estrés y los ácidos provenientes del smog y la contaminación ambiental. También debemos tener en cuenta los ácidos generados en la mala función intestinal, a raíz de los procesos de putrefacción y fermentación.

Consejos para una dieta alcalina

Repollo como alcalinizante

Ante todo debemos hacer del comer, un acto consciente. El estrés, las obligaciones y las tensiones, han provocado la transformación de nuestra nutrición en algo mecánico o apenas placentero. Nuestros problemas de salud -que todos arrastramos, como consecuencia de años de errores- nos deben servir como incentivo para que comencemos a modificar nuestros hábitos, prestando atención a qué y cómo comemos.

Tampoco es cuestión de caer en extremismos y andar contabilizando y estudiando cada cosa que llevamos a la boca. Pero sí comenzar a mejorar la calidad de nuestra nutrición y en definitiva la calidad de vida. Atender al equilibrio ácido-básico de nuestro organismo nos permitirá eliminar una gran cantidad de síntomas, muchos de los cuales ya los consideramos normales, de tanto convivir con ellos.

El éxito del cambio de actitud se basa en el gradualismo. Teniendo noción sobre que alimentos son acidificantes y cuales alcalinizantes, es bueno comenzar a modificar la ecuación de nuestra ingesta diaria. Proponerse inicialmente un 2 a 1 (dos partes de alcalinizantes por cada parte de acidificantes) para luego llegar a un óptimo 4 a 1. No tener miedo a exagerar con los alimentos alcalinizantes. Ya vimos que el problema esta dado por el exceso de ácidos. De haber exceso de bases -cosa muy poco probable en organismos recargados de desechos- hay siempre en la sangre grandes cantidades de anhídrido carbónico para neutralizarlos.

También es importante que cada persona adecue la alimentación a su realidad orgánica, social y laboral. Las personas nerviosas, delgadas, friolentas, alérgicas, con dolores articulares, neuralgias, con tendencias a caries, cálculos u osteoporosis; obviamente tendrán mayores necesidades de alcalinización. Así como no todos somos iguales, tampoco todas las épocas del año exigen los mismos nutrientes.

Lo importante es basarnos en el abundante consumo de frutas (de estación y bien maduras) y verduras (crudas, cocinadas al vapor o consumidas con su agua de cocción en forma de sopas). Hacer mucho uso de repollo blanco (crudo), zanahoria, apio, papa, batata, nabos, hojas de ensalada, berenjenas, pepino y tomate. Las algas, por ser verduras marinas, corresponden a este grupo y son muy alcalinizantes debido a su riqueza en minerales básicos (magnesio, calcio, sodio, potasio). Entre las frutas, usar: limón, caqui, cereza, manzana, melón, sandía, naranja, mandarina, pomelo, damasco, ananá, banana, durazno, pera, arándano y uva.

Demás esta decir la importante que es consumir frutas y verduras de cultivo natural osilvestres, dada la mayor acidez que generan los cultivos industriales. Esto puede parecer difícil en las grandes ciudades, pero es bueno insistir en la búsqueda de productores orgánicos que están apareciendo en los cinturones verdes de las urbes.

Usar los cereales menos acidificantes (arroz, trigo sarraceno) o alcalinizantes (quinoa, mijo o cebada). Entre las frutas secas preferir almendras, dátiles, pasas de uva y castañas. Dentro del grupo de legumbres, los porotos blancos, negros y aduki resultan ser los más alcalinizantes. Como endulzante preferir la miel de abejas, stevia o el azúcar mascabo integral.

A nivel hierbas, se destacan como alcalinizantes: el diente de león, la bardana, la ortiga, la congorosa, el incayuyo y el té verde. También hay hierbas de marcado efecto depurativo como el mil hombres, el palo azul, la espina colorada, la ulmaria o la zarzaparrilla.

La macrobiótica tiene muchos alimentos alcalinizantes (tal vez poco difundidos entre nosotros). Nos referimos a la salsa de soja (no pasteurizada), el sésamo, la raíz de bardana, las algas, el poroto aduki (protector de la importante función renal), el té de banchá, la raíz de loto y las ciruelas umeboshi.

Todo esto no quiere decir que debamos dejar totalmente de lado los alimentos "acusados"como acidificantes; simplemente debemos ingerirlos balanceados por los alcalinizantes. Es el caso de las legumbres (lentejas, arvejas, garbanzos, soja, arveja), los cereales clásicos (trigo, avena, centeno), los huevos, el pescado o las semillas oleosas (nueces, maní, pistachos, girasol, aceitunas).

Por último, una recomendación importante. También se ha demostrado que el exceso de alimento es causa de acidificación corpórea. O sea que hay una razón más para que nos nutramos con moderación y al simple efecto de saciar necesidades básicas. Algo difícil de lograr cuando el alimento se convierte en una descarga emocional o, peor aún, en una adicción.

 COMO ALCALINIZAR ALIMENTOS: EL METODO DEL DR. SACK

El sistema se basa en la utilización de Caldo de Repollo (CR), que se obtiene hirviendo una hoja de repollo blanco o verde claro, nunca colorado, en un litro de agua. También puede utilizarse Agua Bicarbonatada (AB) que se prepara diluyendo media cucharadita de bicarbonato de sodio en un litro de agua. El Caldo de Repollo (CR) no altera el sabor de los alimentos. Nunca usar recipientes de aluminio. He aquí las indicaciones para cada elemento:

Leche: Hervir 15' con una hoja de repollo blanco.

Manteca: Remojar el pan de manteca troceado durante 72 hs en CR o AB, cambiando el líquido cada 24 hs.

Ricota: Remojar en CR o AB durante 1 hora.

Quesos duros: Remojar tajadas de 4 cm en CR o AB durante 6 hs.

Dulce de batata: Remojar tajadas de 4 cm en CR durante 3 hs.

Dulce de membrillo: Hervir 15' en CR.

Frutas desecadas aceitunas: Remojar 6 hs en CR o AB.

Semillas: Remojar sin cáscara 6 hs en CR o AB.

Chocolate: Remojar de 1 a 6 hs según el espesor.

Legumbres secas: Remojar 6 hs en CR o AB, enjuagar y cocinar en agua natural.

Verduras: En caso de acelga o espinaca, cocinar en CR ó en agua con una hoja de repollo, ó remojar 3 horas en AB y cocinar en agua natural.

Papas batata: Cocinar en CR ó agua con una hoja de repollo. Para freír, remojar una hora en CR o AB. Para el horno, remojar 3 hs en CR o AB.

Cereales pastas: Cocinar en CR.

Huevos: Remojar con cáscara una hora en CR o AB.

Aceites refinados: Colocar una cucharadita de bicarbonato de sodio en la botella, agitar bien y dejar luego 24 hs en reposo. El bicarbonato neutraliza los vestigios de ácidos y solventes utilizados en la industrialización, formándose en el fondo de la botella un sedimento (la reacción del bicarbonato sobre los ácidos) que no debe ser utilizado.

https://www.caminosalser.com/1012-alimentacion-consciente/alcalinidad-la-llave-de-la-salud/


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martes, 13 de junio de 2017

Impugna MORENA 45 distritos electorales



Impugnan los 45 distritos de Edomex
  • Morena solicitó al Tribunal Electoral del Estado de México la anulación total de los resultados de siete distritos electorales y de 3 mil 968 casillas. Foto: Archivo
  • Morena solicitó al Tribunal Electoral del Estado de México la anulación total de los resultados de siete distritos electorales y de 3 mil 968 casillas. Foto: Archivo
  • Morena solicitó al Tribunal Electoral del Estado de México la anulación total de los resultados de siete distritos electorales y de 3 mil 968 casillas. Foto: Archivo
impugna MORENA 45 distritos electorales 

Impugna MORENA 45 distritos electorales
Héctor Gutiérrez y Sandra García
Estado de México, México (13 junio 2017).- El cómputo de los 45 distritos electorales del Estado de México fue impugnado en su totalidad.

De acuerdo con fuentes de los diferentes partidos políticos, se interpusieron 130 impugnaciones entre el PRI, PAN, PRD, Morena, PT y la candidata independiente.

Morena impugnó los 45 distritos electorales, el PAN, 29 distritos; el PRD, 27; el PT, 16; el PRI, 12 y la candidata independiente uno.

Los distritos más impugnados, donde los cinco partidos interpusieron recurso fueron el 8 de Ecatepec y el 18 de Tlalnepantla.

El Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) irá resolviendo en los próximos días los juicios de inconformidad interpuestos ante órganos desconcentrados.

Bajo el argumento de que hubo una injerencia del Gobierno federal y una utilización indebida de programas sociales, Morena solicitó al Tribunal Electoral del Estado de México la anulación total de los resultados de siete distritos electorales y de 3 mil 968 casillas repartidas a lo largo de toda la entidad

Entre las irregularidades denunciadas por Morena para pedir la anulación de esos distritos, que son los de Tejupilco, Valle de Bravo, Atlacomulco, Ixtlahuaca, Jilotepec, Chimalhuacán y Ciudad Adolfo López Mateos, está el uso de padrones de beneficiarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para ayudar al candidato del PRI, Alfredo del Mazo.

El partido afirmó que, de acuerdo a sus propios análisis, en esos distritos se registraron niveles de participación atípicos, de hasta un 64 por ciento, mientras que el promedio de participación a nivel estatal fue del 54 por ciento.

Morena agregó que, en esos mismos distritos, existen los números más altos de empadronados a los programas de la Sedesol, con un millón 515 mil 410 beneficiarios, que reciben recursos por aproximadamente 788 millones 16 mil 642 pesos.

Asimismo, el partido refirió que, al cruzar los padrones de la Sedesol con la base de datos del Instituto Nacional Electoral (INE), se detectó que 3 mil 810 representantes de partidos políticos de casilla son beneficios de programas sociales en esas zonas, por un monto de 2 millones 533 mil 886 pesos.

Morena detalló que, de esa cifra, encontró que mil 879 representantes de casilla del PRI presuntamente son beneficiarios y reciben un monto de un 1 millón 200 mil 690 pesos, mientras que 453 son del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y a ellos se les destinaron 285 mil 315 pesos.

Adicionalmente, abundó el partido, fungieron como representantes de casilla de Nueva Alianza 990 beneficiarios de la Sedesol, quienes obtuvieron recursos por 647 mil 640 pesos, así como 488 de Encuentro Social, con beneficios por dos millones 533 mil pesos.

Otros de los agravios denunciados, informó Morena, son que en los 45 distritos electorales mexiquenses se detectaron 3 mil 968 casillas en las que supuestamente se impidió el ejercicio del derecho al voto; la votación fue recibida por personas y órganos no facultados; o hubo dolo o error en el cómputo de los sufragios.

Morena acusó que, además de esas violaciones, hubo violencia física ejercida en contra de militantes y simpatizantes del partido; hubo una presunta campaña de miedo para inhibir el voto ciudadano y hubo un hostigamiento a representantes de casilla a quienes se les enviaron oficios falsos de supuestos citatorios de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).

También, abundó el partido, hubo dilatación de los órganos electorales en entregar documentos que los representantes de Morena solicitaban, así como tardanza y omisión del INE para el registro de representantes de casilla del partido.
Hora de publicación: 18:00 hrs.

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domingo, 11 de junio de 2017

Resultados oficiales Veracruz


Resultados oficiales dan 106 alcaldías al PAN-PRD; 41 al PRI-PVEM; 17 a Morena y Panal; y 10 a MC

Los cómputos de la elección del pasado domingo, que concluyeron la tarde de este sábado, oficializaron el triunfo de la coalición PAN-PRD "Veracruz el cambio sigue" en 106 municipios; de la alianza PRI-PVEM en 41; de Morena y Nueva alanza en 17 y de Movimiento Ciudadano en diez demarcaciones. 

Además, Encuentro Social se hizo de siete alcaldías y los Partidos del Trabajo y el Verde Ecologista, de manera unitaria, conquistaron cuatro presidencias municipales; mientras que el PRI obtuvo tres, al igual que tres ciudadanos consiguieron la victoria por la vía independiente.

Comparado con los resultados preliminares dados a conocer por el Organismo Público Local Electoral (OPLE), la alianza PAN-PRD perdió seis demarcaciones (de 112 a 106); contrario al PRI-PVEM que ganaron cinco (de 36 a 41); Panal disminuyó uno (de 18 a 17); PES ganó uno (de seis a siete) y MC ganó uno (de nueve pasó a diez). PT, Morena e independientes permanecieron igual.

En los comicios del 4 de junio, según las cifras definitivas, votaron 3 millones 928 mil 25 de los 5 millones 575 mil 719 veracruzanos que conformaban la lista nominal de electores, lo que representa una participación del 59.1 %.

Será el próximo 1 de enero del 2018, cuando los mil 54 ediles de los 212 ayuntamientos rindan protesta para estar en el poder por cuatro años.

A continuación los municipios que ganó cada coalición, partido o independiente:

PAN-PRD
1. Acayucan
2. Actopan
3. Alamo Temapache
4. Alpatlahuac
5. Amatlan de los Reyes
6. Angel R. Cabada
7. Apazapan
8. Banderilla
9. Benito Juárez
10. Boca Del Rio
11. Camerino Z. Mendoza
12. Carrillo Puerto
13. Castillo de Teayo
14. Catemaco
15. Cazones de Herrera
16. Chacaltianguis
17. Chalma
18. Chiconamel
19. Chocaman
20. Chontla
21. Citlaltepetl
22. Coatepec
23. Coatzintla
24. Colipa
25. Córdoba
26. Cosamaloapan
27. Cosautlan de Carvajal
28. Coscomatepec
29. Cotaxtla
30. Coxquihui
31. Cuichapa
32. Cuitlahuac
33. Espinal
34. Fortin
35. Huayacocotla
36. Isla
37. Ixcatepec
38. Ixhuatlan de Madero
39. Ixhuatlan del Café
40. Ixhuatlan del Sureste
41. Ixhuatlancillo
42. Ixmatlahuacan
43. Ixtaczoquitlán
44. Jamapa
45. Jesús Carranza
46. José Azueta
47. Juan Rodríguez Clara
48. Juchique de Ferrer
49. La Antigua
50. La Perla
51. Landero y Coss
52. Lerdo de Tejada
53. Magdalena
54. Mariano Escobedo
55. Martinez de da Torre
56. Mecayapan
57. Medellin
58. Miahuatlan
59. Misantla
60. Nanchital
61. Naolinco
62. Nautla
63. Oluta
64. Panuco
65. Papantla
66. Paso de Ovejas
67. Paso del Macho
68. Platon Sanchez
69. Playa Vicente
70. Rafael Lucio
71. San Juan Evangelista
72. San Rafael
73. Santiago Tuxtla
74. Sochiapa
75. Soledad Atzompa
76. Tantima
77. Tantoyuca
78. Tatahuicapan de Juárez
79. Tatatila
80. Tecolutla
81. Tenampa
82. Tenochtitlan
83. Tepetlan
84. Tepetzintla
85. Texistepec
86. Tierra Blanca
87. Tihuatlan
88. Tlacojalpan
89. Tlalixcoyan
90. Tlapacoyan
91. Tlilapan
92. Totutla
93. Tres Valles
94. Tuxpan
95. Tuxtilla
96. Ursulo Galvan
97. Veracruz 1,546,134,602.04
98. Villa Aldama
99. Yanga
100. Yecuatla
101. Zacualpan
102. Zaragoza
103. Zentla
104. Zongolica
105. Zontecomatlan
106. Zozocolco de Hidalgo

PRI-VERDE
Acajete
Acatlan
Acula
Alvarado
Aquila (VERDE)
Atzacan (VERDE)
Atzalan
Ayahualulco
Calcahualco
Carlos A. Carrillo
Chiconquiaco
Chicontepec
Coacoatzintla
Comapa (PRI)
Cosoleacaque
Coyutla
El Higo
Huautusco
Ignacio de la Llave
Ixhuacan de los Reyes
Jalacingo
Jilotepec (PRI)
Las Minas
Las Vigas
Los Reyes
Naranjal
Nogales
Omealca
Orizaba
Otatitlán
Perote
Puente Nacional
Soledad de Doblado
Tamalín
Tamiahua (VERDE)
Tancoco
Tehuipango
Tempoal
Tepatlaxco (PRI)
Tequila
Texcatepec (VERDE)
Tlalchichilco
Tlalnehuayocan
Tlaltetela
Tonayan
Vega de Alatorre
Xico
Sayula de Alemán

Morena:
1. Agua Dulce
2. Atlahulco
3. Chinampa
4. Coaztacoalcos
5. Emiliano Zapata
6. Huiloapan
7. Jaltipan
8. MInatitlan
9. Mixtla
10. Moloacan
11. Poza Rica
12. Rafael Delgado
13. Rio Blanco
14. Santiago Sochiapa
15. Texhuacan
16. Xalapa
17. Xoxocotla 

PANAL
1. Alto Lucero
2. Astacinga
3. Atoyac
4. Chinameca
5. Chumatlán
6. Coaetzalan
7. Hidalgotitlán
8. Hueyapan
9. Maltrata
10. Mecatlan
11. Naranjos
12. Ozuluama
13. Pajapan
14. Tlacolulan
15. Tlacotepec de Mejia
16. Tlaquilpan
17. Tomatlán

MC
Altotonga
Camarón de Tejeda
Cerro Azul
Filomeno Mata
Gutiérrez Zamora
Ilamatlán
Jalcomulco
Manliio Fabio Altamirano
Soconusco
Tezonapa

PES
1. Acultzingo
2. Oteapan
3. Pueblo Viejo
4. San Andrés Tenejapan
5. Soteapan
6. Tampico Alto
7. Teocelo

PT
1. Amatitlán
2. Las Choapas
3. Saltabarranca
4. Uxpanapa

Independientes
1. Coahuitlán
2. Tlacojalpan
3. San Andrés Tuxtla 



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viernes, 9 de junio de 2017

La Jornada: Persiste la violencia en el cómputo de Veracruz

Trasladarán los paquetes a Xalapa

Persiste la violencia en el cómputo de Veracruz
Eirinet Gómez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 8 de junio de 2017, p. 4

Xalapa, Ver.

La violencia que se manifestó antes y durante la jornada electoral del 4 de junio volvió a surgir durante los cómputos que comenzaron ayer en los 212 consejos electorales municipales.

En el consejo general del Organismo Público Local Electoral en Veracruz, que se instaló en sesión permanente para dar seguimiento a los cómputos finales, se informó que entre los municipios donde se concentraron incidentes de violencia están Ixhuatlancillo, Uxpanapa, Zaragoza, Soteapan y Ayahualulco.

Se dijo que en Uxpanapa los integrantes del consejo municipal fueron hostigados y recibieron amenazas contra su integridad física. En Zaragoza, un grupo de militantes quemó las instalaciones del consejo y la paquetería electoral.

Debido a que el consejo general consideró que en Uxpanapa, Zaragoza y Soteapan no había condiciones para realizar el conteo de las actas, y los integrantes del órgano electoral municipal corrían peligro, se determinó atraer el cómputo a Xalapa.

El Ople solicitó a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales y a la Policía Federal que vigilen el traslado de la paquetería de los municipios a la sede del organismo electoral en la capital del estado.

En el corte informativo de las 19 horas de ayer, se informó que se concluyó el cómputo en 151 municipios, y que en la mayoría se entregaron constancias de mayoría.

Entre los municipios que concluyeron el conteo están Aquila, Aztacinga, Atoyac, Atzacan, Calcahualco, Carlos A. Carrillo, Castillo de Teayo, Catemaco, Cazones de Herrera, Coacoatzintla, Coscomatepec, Cotaxtla, El Higo, Huayacocotla e Ignacio de la Llave.

http://www.jornada.unam.mx/2017/06/08/politica/004n3pol


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